domingo, 17 de marzo de 2019


PAUL VERLAINE - MUJER Y GATA

Ella jugaba con su gata
y era maravilloso ver
la blanca mano y la blanca pata
recrearse en la sombra de la tarde.

Ocultaba - ¡la desalmada! -
bajo aquellos mitones de hilo negro
sus asesinas uñas de ágata
cortantes y claras como una navaja.

La otra también se hacía la azucarada
y guardaba su garra acerada,
pero el diablo no perdía nada...

Y en el gabinete donde, sonora,
tintineaba su risa aérea,
brillaban cuatro puntos de fósforo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario