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JULES LAFORGUE - ESPLÍN
Todo me aburre hoy. Descorro mis cortinas. Arriba el cielo gris que eterna lluvia raya, la calle abajo donde, en bruma hollinosa*, van sombras resbalándose en los charcos del agua. Miro sin ver hurgando en mi viejo cerebro, y en el vidrio empañado, con gesto maquinal, hago caligrafías con la yema del dedo. ¡Bah! salgamos y acaso veremos novedades. No hay libros nuevos. Nadie. Transeúntes estúpidos. Solo barro y simones**, y el eterno aguacero... Luego la noche, el gas, y vuelvo a lentos pasos... Ceno y bostezo y leo, y nada me apasiona... ¡Bah! a la cama -Las doce. Las una ¡Ah! ¡todos duermen! Solo, yo no me puedo dormir, aún aburrido.
- De El sollozo de la tierra (1901), publicado póstumamente -
(*Hollín: Sustancia negra, muy fina y grasienta, que forma el humo y queda adherida a la superficie por donde este sale. **Coche simón: Fue un carruaje diseñado a mediados del siglo XVIII y en Madrid, en el siglo XIX, se denominaba así a cualquier carruaje tirado por animales que era susceptible de ser alquilado para su transporte de personas por espacio de medio día.) |
viernes, 15 de marzo de 2019
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